Los PFAS reciben mucha atención — y con razón. Pero hay más sustancias en tu cocina a las que conviene prestar atención. El BPA, los ftalatos y otros plastificantes entran en contacto con tu comida a diario. Y la mayoría de la gente ni siquiera sabe que existen.
BPA: la sustancia que estaba en casi todo
El BPA (bisfenol A) es una sustancia química que se utiliza en la producción de ciertos plásticos, sobre todo el policarbonato. Durante años fue el estándar en biberones, botellas reutilizables, envases de alimentos y recipientes para microondas.
El problema: el BPA es una sustancia que altera las hormonas. Imita al estrógeno en el cuerpo y puede alterar el equilibrio hormonal, incluso en concentraciones bajas. La investigación apunta a vínculos con menor fertilidad, pubertad precoz en niñas y mayor riesgo de ciertos cánceres hormonodependientes.
El BPA ya está prohibido en productos para bebés en la UE. Pero no está prohibido en todos los utensilios de cocina de plástico, y “libre de BPA” en un producto no siempre significa que sea seguro: puede que simplemente se haya sustituido por BPS o BPF, sustancias con efectos similares.
Ftalatos: los plastificantes invisibles
Los ftalatos son sustancias que hacen que el plástico sea suave y flexible. Están en bolsas para microondas, film transparente, recipientes de plástico blandos y a veces en siliconas de baja calidad. Al igual que el BPA, son sustancias que alteran las hormonas.
Los ftalatos se disuelven con relativa facilidad en alimentos grasos y con el calor. Por ejemplo, guardar pescado o queso en film transparente, o una bolsa para microondas con una salsa grasa.
¿Qué materiales sí son seguros?
Vidrio — el estándar de oro. No reacciona con la comida, no libera nada, resistente al calor. Primera opción para almacenar y calentar.
Acero inoxidable — inerte, sin recubrimientos, dura para siempre. Ideal para ollas, sartenes y botellas para beber.
Cerámica — segura si es libre de PFAS (ojo: algunos esmaltes cerámicos baratos contienen plomo o cadmio — compra marcas conocidas).
Silicona de grado alimentario — especialmente si está certificada (norma FDA o LFGB). Ojo: la silicona barata de origen desconocido puede contener ftalatos.
Madera — naturalmente antibacteriana, sin recubrimientos, ideal para tablas de cortar y espátulas.
Checklist práctica para tu cocina
☐ No uses recipientes de plástico en el microondas — cámbiate a vidrio ☐ No envuelvas comida grasa en film transparente — usa un recipiente de vidrio con tapa ☐ Sustituye las espátulas de plástico blando por silicona (certificada) o madera ☐ Comprueba si tu extractor de zumo lento o tu licuadora es libre de BPA ☐ No cocines pasta o sopa en recipientes de plástico
No tienes que reemplazarlo todo de golpe. Empieza por lo que más entra en contacto con comida caliente o grasa: ahí es donde la exposición es mayor.


































































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